¿Cuántas veces has sentido que ya
no puedes más? ¿Has cargado claramente ese peso sobre ti? ¿Te has sentido
solo, y sin apoyo? ¿En cuántas de ellas, el problema ha sido bien grande que te
has sentido ahorcado, o tal vez cerca de un precipicio? ¿Alguna vez, has creído
que tus problemas no tienen solución? ¿Tal vez, una enfermedad? ¿Problemas
económicos, familiares? ¿Frustración, incertidumbre, asfixia? ¿Una situación
sumamente compleja, que te has llegado a sentir entre la espada y la pared? o
¿Sientes que no puedes más?.
Si has escuchado de las historias bíblicas, tal vez te identificas con Jonás cuando permanecía dentro del vientre de la ballena, o has comparado tu problema con lo gigante y fuerte que era Goliat, o esas situaciones han matado tus esperanzas y te sientes como Lázaro antes de ser resucitado (completamente muerto), o tienes una enfermedad o alguien cercano a ti lo tiene, y esta es tan grave, que te sientes familiarizado con los leprosos en tiempos de Jesús.
¿Y si las circunstancias cambian?
¿Si conocieras un camino, una solución, una salida? ¿Y si hay algo más allá de
lo imposible? ¿Crees en lo Sobrenatural? ¿Y si te digo que habrá días
despejados después de la tormenta y podrás celebrar? ¿Suena bien, no?
Hoy hablaremos, no del delicioso
plato Gourmet de la celebración, ni del gran banquete sino del ANFITRIÓN, el
que celebrará contigo esa lucha, esa batalla, quién estará al frente de tus
problemas y te librará de cada una de ellas. Una vez más, el protagonismo de la
historia de tu vida será tu PADRE ETERNO, TU DIOS.
El mismo de ayer , hoy y siempre (Hebreos 13:8)
Comencemos:
- Texto Bíblico: 1 Samuel 17 -
Conociendo al Dios de David:
"Filisteos" proviene
del hebreo (plishtim) que significa "emigrantes o invasores", los
filisteos eran provenientes de otras tierras, y acampaban en otros territorios
con el fin de apropiarse de ellas, por medio de las batallas. La Palabra nos
cuenta que durante el Reinado de Saúl del Pueblo de Israel, los filisteos se
juntaron para la guerra en contra de ellos (Vs. 1).
Ante los ojos del hombre, los
filisteos tenían la batalla asegurada, o las de ganar, tal vez podría haberse
considerado como una ventaja.
(Vs. 4-7) "Salió entonces
del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat,
y tenía de altura seis codos y un palmo. Y traía un casco de bronce en su
cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos
de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce
entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y
tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero
delante de él".
Interpretándose, la estatura de Goliat era de 2,9 m. Su cota de malla de cobre pesaba 57 Kg. y
la hoja de hierro de su lanza 6,8 Kg. Lo cual describe la magnitud de este
gigante, el peso de su armadura indica su fuerza y tamaño. Posiblemente,
esto bastaba para tener el poder y la oportunidad para atemorizar al rival.
Tanta era la seguridad de Goliat otorgada por la reacción de sus atacantes, que
él probablemente creía que nunca sería vencido, y por ende la contraparte disminuía sus esperanzas en vencerlo, esto le daba la libertad de desafiarlos:
(Vs. 8-9) "Y se paró y dio
voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en
orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl?
Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. Si él pudiere
pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo
pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos
serviréis".
El objetivo del gigante fue
cumplido cuando el Pueblo de Israel logró estar completamente amedrentado. Los
grandes hombres de ese ejército habían visto la batalla perdida, aún sin que
esta haya sido efectuada. Su gran preparación dentro del ejército, sus sueños
de luchar por su pueblo, TODO, absolutamente TODO habría sido truncado en un
minuto a raíz de lo que vieron sus ojos y oyeron sus oídos. ¡El pueblo de Dios
tuvo miedo!
(Vs. 11) "Oyendo Saúl y todo
Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo"
(Vs. 24- 25a) "Y todos los
varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran
temor. Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre
que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel.... "
Conociendo Goliat lo que su
presencia lograba, iba a Israel durante 40 días, de mañana y de noche (Vs. 16)
para provocarlos.
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¿Cuántos se han sentido
identificados? ¿Sueños rotos, límites establecidos? ¿Crees no poder?
¿No confías en ti? ¿Tienes miedo? ¿Tu problema es así de grande como
Goliat, que parece indestructible?
¿Antes de luchar y prepararte
para la batalla, prefieres retroceder? ¿Te sientes en desventaja y
quieres bajar tus brazos? ¿No tienes ánimos de nada? ¿Alguien te
intimida o tu problema lo hace? ¿Crees en el Dios de Israel, sin embargo no
crees que te puede librar del problema que estás pasando?
A ti, Hijo de Dios, que llevas
años en sus caminos, pero que tu fe no está en la Roca. A ti, siervo que en un
minuto acabaste con tu vida espiritual por unas tormentas. Tú que profesabas
con los labios que confiabas, amabas y creías en Dios, ¿Porque has permitido
que Goliat tome posesión de tu corazón? ¿Porque has dejado que invada
tus pensamientos? ¿Acaso la Gloria de Dios no es más grande que esas
circunstancias?
Servirás y obedecerás a quien le
temes, ¿Vives bajo el temor de Dios o de los hombres?.
Probablemente me dirías: Es
fácil, aconsejar, sino lo estás viviendo. Jesús fue tentado fuertemente, esas
tentaciones eran de mayor magnitud que Goliat, nuestro Señor no era
inmune a las luchas, (al igual que todos Él tuvo grandes batallas) sintió,
lloró, pero sobre todas estas circunstancias ÉL TRIUNFÓ.
¿Está tu fe tan debilitada que
necesitas ver para creer? ¿Quieres pruebas para
confiar?. Permíteme decirte mi amado hermano, que esa "fe"
no mata gigantes.
¡VENCE A TU GIGANTE!
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Hubo un joven llamado David, que
en aquella época pudo haber tenido aproximadamente 15 años, el menor de 8
hermanos (Vs,12-15): Como era de costumbre, el menor era el más postergado por
lo tanto se le asignaban labores pastorales. Ungido por Dios, por medio del
profeta Samuel (1 Samuel 16:13-14), demuestra la postura que debemos tener
frente a aquellos grandes impedimentos.
Este pequeño pastor de ovejas,
por órdenes de su padre lleva alimentos a sus 3 hermanos mayores, quienes eran
soldados del Rey Saúl (Vs. 20-22). Y aconteció que...
(Vs 23) "Mientras él hablaba
con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos
campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las
filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David".
(Vs. 26) "Entonces habló
David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere
a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo
incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?"
Confiaba tanto en Dios que las
palabras de David eran firmes, incluso ante la intimidación de uno de sus
hermanos mayores (Vs. 28), David mostraba la disposición completa de ir tras el
gigante.
Notemos dos situaciones:
1.- Ante los ojos del hombre: David era símbolo de debilidad, por su edad, su estado físico y tal vez falta de preparación.
(Vs. 33) "Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud".
2.- Ante los ojos de quién confiaba en Dios: David tenía la fe y convicción que el Dios a quién él servía lo respaldaría, y solo eso bastaba para que la batalla ya sea ganada.
(Vs. 36-37) " Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo".
DAVID FRENTE GOLIAT: Los hombres de Israel solo habían visto lo grande que era el gigante, pero David vió ¡Cuán Grande es Dios!
David confiaba tanto en Dios que
fue al encuentro con Goliat sin protección alguna, ni casco, ni coraza, ni
espada (Vs. 38-40). Cinco piedras y una honda eran lo único que visiblemente
acompañaban a Goliat.
¿Imaginan a David atemorizado?
¿Porque David no sintió miedo?. La respuesta la encontramos en el nuevo
testamento:
1 Juan 4:18 " En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor".
El Padre amaba a David, David
amaba a su Padre Celestial, conocía el poder del Jehová de los
ejércitos, reconocía su Omnipotencia, su soberanía, que en su corazón no
cabía dudas.
¿Imaginan lo que el pueblo de
Israel podría haber murmurado? : ¿Cuánto apuestas que el muchacho no dura ni un
minuto con vida? o, ¡Pobre muchacho, indudablemente lo destruirá!
¿Te sientes identificado? ¿Alguna
vez has sentido que nadie tiene fe en ti, que nadie te respalda, que incluso tu
familia, no cree en lo que puedes hacer, o llegar hacer?
Veamos lo que pensaba Goliat:
(Vs. 42) "Y dijo el filisteo
a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por
sus dioses."
Veamos como actuó David:
(Vs. 44-36) "Dijo luego el
filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las
bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con
espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los
ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has
provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te
cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo
y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en
Israel".
La Palabra relata que David toma
una piedra y la tira con la honda, hiere al filisteo en la frente, y ¡el
"gran invencible" cae! Corta su cabeza, y nuestro amado Padre muestra
su gloria. (Vs. 49- 50) David venció a Goliat.
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David habría ganado aquello que
el hombre creía que no podría. David habría confiado en el respaldo de su
Padre. ¿Estás frente a un Goliat en tu vida? ¿Una persona, personas o
situaciones? ¿Estás siendo intimidado como los guerreros de Saúl? o ¿Eres un
valiente que confía en el respaldo de Dios?
Nuestro Padre Celestial es
glorificado cuando enfrentamos algo imposible de vencer con nuestras fuerzas
humanas. Dios quiere llevar tus cargas (Mateo 11:28), no ames tu peso, no lo
cargues voluntariamente. No estás solo, El Guerrero Invencible está contigo, Él confía en ti, en lo que puedes hacer para poner su Nombre en lo alto. Si antes, durante y después de la prueba puedes amar a Dios y créerle en su Plenitud, solo ahí el portón será completamente abierto en tu vida.
FUISTE CREADO PARA ESTAR EN LO
ALTO, no para dejar que los problemas te pisoteen. Deja que Dios tome tu
mano, que con el Rey de las Batallas, el Vencedor de Vencedores, el Rey de
Reyes, te haga victorioso.
Cuando veas el poder de
Dios manifestado cuando tu problema se haya resuelto, tendrás ese
banquete con el Gran Anfitrión, porque has resistido, confiado y creído en la Palabra de tu
Padre.
Lo que importa es lo que piense
Dios de ti, la disponibilidad de tu corazón de confiar en aquel que te dio la
vida, te puso nombre, conoce con exactitud el número de tus cabellos (Mateo
10:30) y te cubrirá bajo las sombras de sus alas (Salmos 91:4). Mira a
través de los ojos del Padre, y verás que no hay NADA que Él no pueda hacer por
ti, pero debes confiar y solo ahí ese peso voluntario que llevas sobre tus
hombros, será quitado por Sus hermosas Manos.
Nuestro amado Padre nos dijo que
si creemos podremos ver su Gloria (Juan 11:40). Cuando te sientes derrotado
frente a estos problemas no lo haces a Él mentiroso? (1 Juan 5:10).
Tal vez has estado orando mucho,
confiando en Dios, pero aún no ves respuesta. Afina tu oído, tal vez Dios
ya te respondió pero estas tan distraído/a en tus problemas, que no lo has
percatado. O tal vez, debes esperar aún más, porque es así como Dios prepara a sus
grandes guerreros.
Hace unos meses atrás gracias a la inmensa bendición del Padre que representan mis lideres en mi vida, leí un libro "Quebrantando la intimidación" por John Bevere. Les comparto dos de mis frases
favoritas que anoté para una oportunidad especial como esta ,
esperando sea de gran bendición para sus vidas:
1.-En la batalla no es el momento
para pedirle a Dios que nos saque de la guerra. Es el momento de orar por su
gracia para triunfar sobre ella.
2.-Donde no hay obstáculos, no
hay necesidad de poder. Una victoria sólo puede ocurrir donde hay una batalla.
Cuanto más grande sea la batalla, mayor será la victoria. Un verdadero soldado
no huye del conflicto sino corre hacia él.

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