lunes, 30 de septiembre de 2013

El que derrota al gigante






¿Cuántas veces has sentido que ya no puedes más? ¿Has cargado claramente ese peso sobre ti? ¿Te has sentido solo, y sin apoyo? ¿En cuántas de ellas, el problema ha sido bien grande que te has sentido ahorcado, o tal vez cerca de un precipicio? ¿Alguna vez, has creído que tus problemas no tienen solución? ¿Tal vez, una enfermedad? ¿Problemas económicos, familiares? ¿Frustración, incertidumbre, asfixia? ¿Una situación sumamente compleja, que te has llegado a sentir entre la espada y la pared? o ¿Sientes que no puedes más?.

Si has escuchado de las historias bíblicas,  tal vez te identificas con Jonás cuando permanecía dentro del vientre de la ballena, o has comparado tu problema con lo gigante y fuerte que era Goliat, o esas situaciones han matado tus esperanzas y te sientes como Lázaro antes de ser resucitado (completamente muerto), o tienes una enfermedad o alguien cercano a ti lo tiene, y esta es tan grave, que te sientes familiarizado con los leprosos en tiempos de Jesús.

¿Y si las circunstancias cambian? ¿Si conocieras un camino, una solución, una salida? ¿Y si hay algo más allá de lo imposible? ¿Crees en lo Sobrenatural? ¿Y si te digo que habrá días despejados después de la tormenta y podrás celebrar? ¿Suena bien, no?

Hoy hablaremos, no del delicioso plato Gourmet de la celebración, ni del gran banquete sino del ANFITRIÓN, el que celebrará contigo esa lucha, esa batalla, quién estará al frente de tus problemas y te librará de cada una de ellas. Una vez más, el protagonismo de la historia de tu vida será tu PADRE ETERNO, TU DIOS.

El mismo de ayer , hoy y siempre (Hebreos 13:8)

Comencemos:

- Texto Bíblico: 1 Samuel 17 -


Conociendo al Dios de David:

"Filisteos" proviene del hebreo (plishtim) que significa "emigrantes o invasores", los filisteos eran provenientes de otras tierras, y acampaban en otros territorios con el fin de apropiarse de ellas, por medio de las batallas. La Palabra nos cuenta que durante el Reinado de Saúl del Pueblo de Israel, los filisteos se juntaron para la guerra en contra de ellos (Vs. 1). 

Ante los ojos del hombre, los filisteos tenían la batalla asegurada, o las de ganar, tal vez podría haberse considerado como una ventaja.


(Vs. 4-7) "Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo. Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él".

Interpretándose,  la estatura de Goliat era de 2,9 m. Su cota de malla de cobre pesaba 57 Kg. y la hoja de hierro de su lanza 6,8 Kg. Lo cual describe la magnitud de este gigante, el peso de su armadura indica su fuerza y tamaño.  Posiblemente, esto bastaba para tener el poder y la oportunidad para atemorizar al rival. Tanta era la seguridad de Goliat otorgada por la reacción de sus atacantes, que él probablemente creía que nunca sería vencido, y por ende la contraparte disminuía sus esperanzas en vencerlo, esto le daba la libertad de desafiarlos:

(Vs. 8-9) "Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis".

El objetivo del gigante fue cumplido cuando el Pueblo de Israel logró estar completamente amedrentado. Los grandes hombres de ese ejército habían visto la batalla perdida, aún sin que esta haya sido efectuada. Su gran preparación dentro del ejército, sus sueños de luchar por su pueblo, TODO, absolutamente TODO habría sido truncado en un minuto a raíz de lo que vieron sus ojos y oyeron sus oídos. ¡El pueblo de Dios tuvo miedo! 

(Vs. 11) "Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo"
(Vs. 24- 25a) "Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor. Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel.... "

Conociendo Goliat lo que su presencia lograba, iba a Israel durante 40 días, de mañana y de noche (Vs. 16) para provocarlos.

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¿Cuántos se han sentido identificados? ¿Sueños rotos, límites establecidos? ¿Crees no poder? ¿No confías en ti? ¿Tienes miedo? ¿Tu problema es así de grande como Goliat, que parece indestructible?
¿Antes de luchar y prepararte para la batalla,  prefieres retroceder? ¿Te sientes en desventaja y quieres bajar tus brazos? ¿No tienes ánimos de nada? ¿Alguien te intimida o tu problema lo hace? ¿Crees en el Dios de Israel, sin embargo no crees que te puede librar del problema que estás pasando?

A ti, Hijo de Dios, que llevas años en sus caminos, pero que tu fe no está en la Roca. A ti, siervo que en un minuto acabaste con tu vida espiritual por unas tormentas. Tú que profesabas con los labios que confiabas, amabas y creías en Dios, ¿Porque has permitido que Goliat tome posesión de tu corazón? ¿Porque has dejado que invada tus pensamientos? ¿Acaso la Gloria de Dios no es más grande que esas circunstancias?

Servirás y obedecerás a quien le temes, ¿Vives bajo el temor de Dios o de los hombres?.  

Probablemente me dirías: Es fácil, aconsejar, sino lo estás viviendo. Jesús fue tentado fuertemente, esas tentaciones eran de mayor magnitud que Goliat, nuestro Señor no era inmune a las luchas, (al igual que todos Él tuvo grandes batallas) sintió, lloró, pero sobre todas estas circunstancias ÉL TRIUNFÓ.

¿Está tu fe tan debilitada que necesitas ver para creer? ¿Quieres pruebas para confiar?. Permíteme decirte mi amado hermano, que esa "fe" no mata gigantes.

¡VENCE A TU GIGANTE!



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Hubo un joven llamado David, que en aquella época pudo haber tenido aproximadamente 15 años, el menor de 8 hermanos (Vs,12-15): Como era de costumbre, el menor era el más postergado por lo tanto se le asignaban labores pastorales. Ungido por Dios, por medio del profeta Samuel (1 Samuel 16:13-14), demuestra la postura que debemos tener frente a aquellos grandes impedimentos.

Este pequeño pastor de ovejas, por órdenes de su padre lleva alimentos a sus 3 hermanos mayores, quienes eran soldados del Rey Saúl (Vs. 20-22). Y aconteció que...

(Vs 23) "Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos y habló las mismas palabras, y las oyó David".

(Vs. 26) "Entonces habló David a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué harán al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel? Porque ¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?"

Confiaba tanto en Dios que las palabras de David eran firmes, incluso ante la intimidación de uno de sus hermanos mayores (Vs. 28), David mostraba la disposición completa de ir tras el gigante.

Notemos dos situaciones:

1.- Ante los ojos del hombre:  David era símbolo de debilidad, por su edad, su estado físico y tal vez falta de preparación.

(Vs. 33) "Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud".

2.- Ante los ojos de quién confiaba en Dios:  David tenía la fe y convicción que el Dios a quién él servía lo respaldaría, y solo eso bastaba para que la batalla ya sea ganada.

(Vs. 36-37) " Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente. Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo".

DAVID FRENTE GOLIAT: Los hombres de Israel solo habían visto lo grande que era el gigante, pero David vió ¡Cuán Grande es Dios!



David confiaba tanto en Dios que fue al encuentro con Goliat sin protección alguna, ni casco, ni coraza, ni espada (Vs. 38-40). Cinco piedras y una honda eran lo único que visiblemente acompañaban a Goliat.

¿Imaginan a David atemorizado? ¿Porque David no sintió miedo?. La respuesta la encontramos en el nuevo testamento: 

1 Juan 4:18 " En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor".



El Padre amaba a David, David amaba a su Padre Celestial, conocía el poder del Jehová de los ejércitos, reconocía su Omnipotencia, su soberanía, que en su corazón no cabía dudas.

¿Imaginan lo que el pueblo de Israel podría haber murmurado? : ¿Cuánto apuestas que el muchacho no dura ni un minuto con vida? o, ¡Pobre muchacho, indudablemente lo destruirá!

¿Te sientes identificado? ¿Alguna vez has sentido que nadie tiene fe en ti, que nadie te respalda, que incluso tu familia, no cree en lo que puedes hacer, o llegar hacer?

Veamos lo que pensaba Goliat:

(Vs. 42) "Y dijo el filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a David por sus dioses."


Veamos como actuó David:

(Vs. 44-36) "Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel".

La Palabra relata que David toma una piedra y la tira con la honda, hiere al filisteo en la frente, y ¡el "gran invencible" cae! Corta su cabeza, y nuestro amado Padre muestra su gloria. (Vs. 49- 50) David venció a Goliat.

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David habría ganado aquello que el hombre creía que no podría. David habría confiado en el respaldo de su Padre. ¿Estás frente a un Goliat en tu vida? ¿Una persona, personas o situaciones? ¿Estás siendo intimidado como los guerreros de Saúl? o ¿Eres un valiente que confía en el respaldo de Dios?

Nuestro Padre Celestial es glorificado cuando enfrentamos algo imposible de vencer con nuestras fuerzas humanas. Dios quiere llevar tus cargas (Mateo 11:28), no ames tu peso, no lo cargues voluntariamente. No estás solo, El Guerrero Invencible está contigo, Él confía en ti, en lo que puedes hacer para poner su Nombre en lo alto. Si antes, durante y después de la prueba puedes amar a Dios y créerle en su Plenitud, solo ahí el portón será completamente abierto en tu vida.

FUISTE CREADO PARA ESTAR EN LO ALTO, no para dejar que los problemas te pisoteen.  Deja que Dios tome tu mano, que con el Rey de las Batallas, el Vencedor de Vencedores, el Rey de Reyes, te haga victorioso.

Cuando veas el poder de Dios manifestado cuando tu problema se haya resuelto, tendrás ese banquete con el Gran Anfitrión, porque has resistido, confiado y creído en la Palabra de tu Padre. 

Lo que importa es lo que piense Dios de ti, la disponibilidad de tu corazón de confiar en aquel que te dio la vida, te puso nombre, conoce con exactitud el número de tus cabellos (Mateo 10:30)  y te cubrirá bajo las sombras de sus alas (Salmos 91:4). Mira a través de los ojos del Padre, y verás que no hay NADA que Él no pueda hacer por ti, pero debes confiar y solo ahí ese peso voluntario que llevas sobre tus hombros, será quitado por Sus hermosas Manos.

Nuestro amado Padre nos dijo que si creemos podremos ver su Gloria (Juan 11:40). Cuando te sientes derrotado frente a estos problemas no lo haces a Él mentiroso? (1 Juan 5:10).

Tal vez has estado orando mucho, confiando en Dios, pero aún no ves respuesta. Afina tu oído, tal vez Dios ya te respondió pero estas tan distraído/a en tus problemas, que no lo has percatado. O tal vez, debes esperar aún más, porque es así como Dios prepara a sus grandes guerreros.

Hace unos meses atrás gracias a la inmensa bendición del Padre que representan mis lideres en mi vida, leí un libro "Quebrantando la intimidación" por John Bevere. Les comparto dos de mis frases favoritas que anoté para una oportunidad especial como esta , esperando sea de gran bendición para sus vidas:


1.-En la batalla no es el momento para pedirle a Dios que nos saque de la guerra. Es el momento de orar por su gracia para triunfar sobre ella.

2.-Donde no hay obstáculos, no hay necesidad de poder. Una victoria sólo puede ocurrir donde hay una batalla. Cuanto más grande sea la batalla, mayor será la victoria. Un verdadero soldado no huye del conflicto sino corre hacia él.

¡A ti mi amado hermano, te animo a seguir, a poner tus ojos: no en el problema, sino en la Grandeza de Nuestro Dios!



 ¿ Acaso hay algo imposible para Él?



"Sólo el que está escondido en Cristo, puede deleitarse en las pruebas, para glorificar el nombre de Dios".
                                                                 (2 Co. 12:9-10)



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