En el mundo hay un universo de cosas diversas entre colores, sabores, formas o presentaciones. Desde la crema pastelera al fondant todo tiene su técnica, conjunto de ideas, combinaciones y su tiempo en la elaboración de un pastel.
Para mi defensa, he probado variedades y admirado cantidad de diseños.
Creo que todos alguna vez en la vida hemos degustado algún tipo de cake. Y es imposible negar que pueden pasar ciertas cosas una vez que lo pruebas. Puedes desear un poco más o ya no lo deseas. Puedes comprarlo porque lo quieres o por algún compromiso, o puedes probarlo porque lo compras o porque te lo regalaron. En fin, el resultado de este dulce escenario puede ser placentero, o puede ser empalagoso.
Pero el punto es que puedo cuestionarme a mí misma que toda esta explicación tiene igual o próxima similitud a lo que en mi mundo provoca el pecado, en el que mayormente sucumbimos.
Pecar de diversas formas, en pequeñas o grandes cosas, tomando tiempo o espacios. Aveces combinado con multitud de manjares o con grandes destellos admirables a la vista carnal. Suelen exhibirse en una vitrina, adornado con lo que más deseable. Si lo pruebas puede ser perfecto, no tan dulce como lo esperabas, o puede ser demasiado dulce como preferías.
Siguiendo esta última posibilidad, probarlo consecutivamente puede llevarte al empalagamiento y como muchos llegan a conocer tu fama con el azúcar, tener diversidad de "regalos" de este índole será difícil de rechazar. Y aunque te sientas hastiado del mismo, complicado será no verlo más, ya que te lo obsequian en cumpleaños, lo comes en celebraciones, o lo tomas por compromisos, y exagerando.. cuando te empapas de voluntad para decir "no, gracias" o dejarlo aún lado sin probar, te encuentras emboscado de consecuencias, algunas tan graves como el de tener el diagnostico de diabetes tipo 1 o 2.
El pecado es suspicaz, silencioso, peligroso y enredador. Hoy la juventud se pierde desde drogas y alcohol hasta mentiras y fornicación, porque cambiaron su crema pastelera (pensamientos) por el fondant (realidad) y dejaron de ver como niños para ver como "hombres" (recalco- debe interpretarse con comillas) sin humildad ni valores, solo dejándose llevar por deseos vanos, deseos pasajeros.
Hay buenas nuevas, ¡si que las hay!. Existe un manjar de Gloria que te envuelve y te enamora, que te sucumbe en su ser y no te suelta, que te hace desear y desearlo sin cesar. Que no te enferma ni te empalaga, sino que te llena de vida y esperanza. No es algo, es Alguien, que te amarrara a su ser con lazos de amor, de quién probarás y querrás más. Tiene un nombre muy dulce, que amarás pronunciar. Le dicen Cordero de Dios, pero lo conocen como Jesús, y créeme lo que ofrece que es único y eterno que no está en una vitrina, ni en las calles, solo en su deliciosa Palabra, que será pan de vida si lo buscas. No tiene valor monetario, es completamente gratis para un corazón dispuesto y arrepentido. ¡Anímate! ¡Pruébalo! ¡Llénate! ¡Recomiéndalo!
Y créeme.. no te miento, me siente libre en decir que esta entrada la escribe una admiradora de la comida que no se cansa y siempre quiere más del inexplicable, incomparable ¡manjar de Gloria!
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